lunes, 29 de abril de 2013

Una Palabra - Carlos Varela

Una palabra no dice nada 
y al mismo tiempo lo esconde todo 
igual que el viento esconde el agua 
como las flores que esconden lodo.

Una mirada no dice nada 
y al mismo tiempo lo dice todo 
como la lluvia sobre tu cara 
o el viejo mapa de algún tesoro.

Como la lluvia sobre tu cara 
o el viejo mapa de algún tesoro.

Una verdad no dice nada 
y al mismo tiempo lo esconde todo 
como una hoguera que no se apaga 
como una piedra que nace polvo.

Si un día me faltas no seré nada 
y al mismo tiempo lo seré todo 
porque en tus ojos están mis alas 
y esta la orilla donde me ahogo. 

Porque en tus ojos están mis alas 
y esta la orilla donde me ahogo.






domingo, 28 de abril de 2013

Lo que más quiero - Violeta Parra (interpretado por Isabel Parra)



El hombre que yo más quiero,
en la sangre tiene hiel.
Me deja sin su plumaje,
sabiendo que va a llover. 

El árbol que yo más quiero,
tiene dura la razón.
Me priva su fina sombra,
bajo los rayos del sol. 

El río que yo más quiero,
no se puede detener.
Con el ruido de sus aguas,
no escucha que tengo sed. 

El cielo que yo más quiero,
se ha comenzado a nublar.
Mis ojos de nada sirven,
los matan la oscuridad. 

Sin abrigo, sin la sombra,
sin el agua y sin la luz.
Sólo falta que un cuchillo,
me prive de la salud.





lunes, 4 de marzo de 2013

¿Te Molesta Mi Amor? - Silvio Rodriguez


¿Te molesta mi amor?

Mi amor de juventud
y mi amor es un arte de virtud
Te molesta mi amor?
Mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz.



¿Te molesta mi amor?
Mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
¿Te molesta mi amor?
Mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor.



Mi amor es mi prenda encantada
es mi extensa morada,
es mi espacio sin fin.
Mi amor, no precisa frontera
como la primavera
no prefiere jardín.
Mi amor, no es amor de mercado
porque un amor sangrado,
no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo
si lo niego o lo vendo
para que respirar.



¿Te molesta mi amor?
Mi amor de juventud
y mi amor es un arte de virtud
Te molesta mi amor?
Mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz.



¿Te molesta mi amor?

Mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
¿Te molesta mi amor?
Mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor.



Mi amor no es amor de uno solo
sino alma de todo
lo que urge sanar.
Mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar.



Mi amor, el más enamorado
es el más olvidado
en su antiguo dolor.
Mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor.
Mi amor, este amor aguerrido
es un sol encendido
por quien merece amor.







lunes, 24 de diciembre de 2012

La culpa es de uno - Mario Benedetti


Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.
Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.
Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha.
Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno




viernes, 23 de diciembre de 2011

Pequeños tesoros: Cartas de Amor de famosos históricos (Cuarta entrega)










"Mi preciosa y amada niña:
Sabía que hasta que no te hubieses ido no podría darme cuenta realmente de toda mi felicidad vivida y también, ¡ay!. de todo lo perdido. No consigo aún tener una idea clara de lo nuestro, y si no tuviera delante de mí esa hermosa cajita y tu retrato, temería que todo pudo haber sido solamente un dulce sueño del que no me gustaría despertar. 
Pero mis amigos me afirman que es verdad, e inclusive me siento capaz de acomodarme de los detalles mas agradables y hechiceramente misteriosos que no puedo considerarlos fruto de alguna fantasía onírica. Debe de ser verdad, Martha, ni dulce niña, de ti todos hablan con admiración, y a pesar de toda mi resistencia cautivaste mi corazón en nuestro primer encuentro. Es mía, mía la muchacha a quien temía cortejar y que llegó hacía mi con confianza, reforzando la fe en mi propio valor y me dio nuevas esperanzas y fuerzas para trabajar cuando más lo necesitaba. Cuando regreses, querida niña, habré logrado apartar la timidez y torpeza que me cohibían delante de ti... nos sentaremos otra vez solos en aquella pequeña y encantadora habitación, y mi niña escogerá aquel sillón (en el que nos dimos nuestro tan gran susto ayer). Yo me sentaré cerca de ti ne la silla redonda y hablaremos de nuestro futuro, cuando ya no exista diferencia entre el día y la noche, y cuando ni las molestias ajenas, ni los adioses, ni las despedidas puedan volver ya a separarnos.
Te hablaré de tu dulce fotografía. Al principio, cuando la tenía delante de mí, no le di demasiada importancia pero ahora, cuanto más la veo, más me recuerda al ser querido y hasta me parece que las blancas mejillas van a enrojecer con el color que teñían nuestras rosas, y parece que los delicados brazos va a salir del marco para acariciar mi mano, Sin embargo, el retrato no se inmuta y solo hallo la mirada instándome a tener paciencia, como asegurando: que solo eres símbolo, una figura impresa en el papel; la muchacha de carne y hueso que regresará pronto, y entonces puedes dejarme nuevamente a un lado. 
Me gustaría mucho buscarle un sitio al retrato entre los dioses familiares que están en mi mesa, y me parece extraño que, pudiendo tener libremente los rostros de los hombres a quienes admiro, tenga que guardar bajo llave, en cambio, tu delicado rostro. Descansa tu retrato en la cajita que me obsequiaste y casi no me atrevo a decirte cuantas veces durante estas últimas veinticuatro horas he cerrado la puerta y he sacado tu fotografía de donde la tengo escondida para refrescar mi memoria. Tenía la impresión de haber leído, no sé dónde, sobre un hombre que llevaba consigo la imagen de su amada guardada en una cajita, y habiendo escrutado largo rato en las oscuridades de mi cerebro, me cercioré a medias de que tal sucede en « La nueva Melusina», el cuento de hadas de la obra de Goethe Años de peregrinación de Wilhem Meister, que recuerdo muy vagamente. Después de muchos años, volví a sacar el libro del estante y encontré en el la confirmación de mis sospechas. Pero no quedó la cosa allí, pues hallé mucho más de lo que estaba buscando. Aquí y allá aparecían en el libro referencias amables y leves, y en toda la trama de la obra parecía traslucir una referencia a nosotros. Cuando me acordé de los escándalos que hace mi niña porque soy más alto que ella, tuve que dejar el libro y, medio divertido y medio irritado, me consolé pensando que mi Martha no es una sirena sino un hermoso ser humano. Y, a pesar de esto no encontré el humor en las mismas cosas. Pero no por esto te sientas descorazonada cuando leas ésta pequeña anécdota. Y casi prefiero no hacerte partícipe de todos estos alocados y serios pensamientos que cruzan mi mente.  
Éstas páginas, querida Martha, no han sido escritas en un solo momento. Ayer y esta noche, Eli Schomberg estuvieron conmigo. En la visita de ayer vinieron con varias muchachas, y para evitar que pudieran sospechar traté de mostrarme muy sociable, aunque hubiera preferido estar a solas. Mi único consuelo es ver a Schomberg, pues sus honradas y vivaces facciones me recuerdan, con sonido y color, una inagotable serie de imágines. ¡Qué hechiceras son la mujeres! Cada vez me es más agradable. Recibí la nota de despedida que me mandaste desde la estación, y hoy supe por Eli las esperanzas nuevas de tu llegada. tu hermano parece estar a gusto con nosotros; me ha sido imposible desarrollar con él amistad profunda, ya que no he tenido oportunidad de frecuentarlo a solas desde que nos separamos. Por otra parte, me drogo con mi trabajo, y solo me queda la seguridad de que Martha seguirá siendo mía mientras siga siendo Martha. 
Mi querida y Pequeña novia is alguna vez dudé ante la posibilidad de unirnos para toda la vida, hoy no te dejaría separarte de mi lado aunque cayera sobre mí la mayor maldición y tuviese que cargar su peso sobre mis espaldas. Por favor, trata de robar a tu querida familia todas las fotografías que te tomaron en la niñez. ahora se me ocurre que debía haberme quedado con aquel viejo retrato que tenía tu madre, al menos hasta que volvamos a estar juntos.  
Si deseas algo de aquí o quieres que te haga cualquier recado, te pido que solo te acuerdes de mi para tus encargos. Así soy yo de egoísta cuando me estoy enamorando. Escríbeme y cuéntame todo lo que haces. De esta manera me será más fácil soportar tu ausencia. Aprovvecha tu estancia en Hamburgo para cuidarte, pues no me gustaría volverte a ver con aquellas mejillas que tienes en las fotografías de tu niñez.  
El día ha terminado, mis cuartillas están llenas de garabatos y he de controlar el deseo de seguir escribiéndote. Adiós, y no te olvides del desdichado al que hiciste tan increíblemente feliz. Tuyo. "


De Sigmund Freud a Martha Bernays 
Viena, 19 de junio de 1882 


jueves, 8 de diciembre de 2011

Algunas notas.





No somos más que un grupo de humanos queriendo justificar todas nuestras acciones. Vivimos en la era de la espectacularización de la vida privada.
El individualismo se adueña de nuestras vidas y ni siquiera en el orden digital podemos darnos cuenta de nuestra humanidad. Necesitamos hablar para ser escuchados y escuchar para ser hablados.
Las pocas propuestas de amar al prójimo quedaron en el catolicismo, y el catolicismo es malo, lo hemos superado. Dios ha muerto, los grandes pensadores también y mientras tanto seguimos siendo esclavos de nosotros mismos,de nuestra neurosis, del día a día.
La hipocresía se vuelve al cuadrado, necesitamos amar a alguien para ignorarlo y poder seguir siendo individuos pensantes y autónomos. Pero en definitiva, no encontramos quien nos ame y seguimos ignorando. Estamos solos en medio de la soledad de otros.
Hay demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Dejar de pensar ya ni siquiera es una alternativa atractiva.

sábado, 3 de diciembre de 2011



"Es extraño, ¿no? La vida de un hombre toca la vida de muchos otros. Cuando él ya no está nos deja un terrible vacio."-
 

It’s a Wonderful Life (1946)

jueves, 1 de diciembre de 2011







"— ¿Ves ese paquete de  Virginias que esta al final del piano?
— Si
— Todo lo que debes saber sobre la vida se mantiene en esas cuatro paredes. Te darás cuenta que una de tus personalidades es seducida por la ilusión de grandeza: un paquete dorado king size con una insignia real. Una atractiva invitación al glamour y la riqueza, una sutil sugerencia de que los cigarrillos son tus leales amigos. Y eso, Pete, es una mentira. 
Tu otra personalidad está tratando de llamar tu atención sobre el otro aspecto de la discusión. Por escrito, en aburridas letras blancas y negras, está la declaración de que esos pequeños soldados de la muerte, de hecho, te mataran. Y eso, Pete, es la verdad. 
¡Oh, la belleza es un atractivo llamado hacía la muerte y yo soy un adicto al dulce llamado de su sirena! Lo que empieza dulce, termina amargo. Y lo que empieza amargo, se endulza. 
Y es por eso, que tu y yo adoramos las drogas. Y esa es también la razón por la que no puedo devolver la pintura. Ahora, por favor, dame fuego."

Mr Johny Quid, 
Rock  N´Rolla

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Los viejos vinagres - Sumo


Dale, dale con el look,
pero no te mires como captain cook. 
Dale, dale con el look, 
pero no te mires como captain cook. 
¡Para vos lo peor es la libertad!
¡Para vos lo peor es la libertad!
¡Estoy rodeado de viejos vinagres, todo alrededor! 
¡Estoy rodeado de viejos vinagres. todo alrededor!
No te olvides de posar
en la disco o en el bar.
No te olvides de posar
en la disco o en el bar. 
¡Para vos lo peor es resbalar!
¡Para vos lo peor es resbalar! 
¡Estoy rodeado de viejos vinagres, todo alrededor! 
¡Estoy rodeado de viejos vinagres. todo alrededor! 
¡Juventud, divino, tesoro! 
¡Juventud, divino, tesoro!



Por eso no puedo - Edu Schmidt



¡Ay, qué buena está la vida!,
lástima que todo algún día se termina,
y yo que nunca tengo tiempo para nada
no pienso con mi vida andar gastando en las pavadas.
Todo el tiempo peleando pa' llegar a fin de mes,
estás lamiéndole las bolas al que te da de comer,
y no podés o no querés ni darte cuenta
de que la vida algún día se termina.
Y lo que hay es lo que ves:
canto canciones para poder comer.
Y lo que ves es lo que hay:
si no te gusta, cambiá de canal.
Porque la gente se divierte cuando viene a los shows,
desconecta su cabeza y piensa con el corazón;
porque la vida es una sola y se te puede acabar,
ideas y sonidos que te la hagan disfrutar.
Un poco más, un poco más de acción,
un poco más de diversión no viene mal de vez en cuando,
terminar con la rutina y mandarlos a la concha de su tía...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...
La gente necesita un policía en cada esquina
que le diga lo que puede hacer o no.
Si comés, engordás; si callás, te jodés; si gritás, nadie te da pelota;
si pensás diferente y decís lo que pensás, alguien te va a cortar las pelotas...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...
Por eso no puedo dejar de querer hacer lo que no puedo...






*Cuando estoy triste, escucho ésta canción. 
Me pone bien saber que pasan los años 
y aun me sigue gustando 
como el primer día. 



lunes, 28 de noviembre de 2011

"Pero quien pudo codificar el amor con mayor claridad fue Roland Barthes en su texto Fragmentos de un discurso amoroso (Paídos 1982/2010), donde indagó lo amoroso a partir de recurrir al discurso del sujeto enamorado. (...) las historias de amor, a diferencia de las "figuras", son en realidad conjuros sociales contra el desorden amoroso, son formas que se rescatan de la cultura (¿escrita?) para explicar, de forma ordenada, la experiencia emotiva del amor. La "figuras" son los trozos caprichosos del discurso amoroso, "un vuelo de mosquitos". Dichas "figuras" pertenecen a un código cultural de lo amoroso. La "figura" pertenece al ámbito de lo privado, de forma tal que puede ser un espacio  "a medias codificado y a medias proyectivo".
La carta de amor, por ejemplo, muestra la dialéctica particular de la carta a la vez vacía (codificada) y expresiva (cargada de deseo por significar). La "figura" puede ser una palabra, una frase o un refrán, a condición que nos ea un mensaje terminado, un sintagma acabado, hecho para consumir. Esta reserva cultural de figuras que posee el sujeto cumple su cometido cuando el enamorado tiene necesidad de construir un discurso de amor. Somo si de "una enciclopedia de la cultura afectiva" se tratase, el enamorado pone nombres a su historia particular de un catálogo cultural que posee, para anclarse con las palabras y no perderse en el otro, o para volverse a encontrar.
(...) Para Barthes, el amor pone en juego el vínculo antiguo del sujeto con su madre, el recuerdo de cuando parecían existir ambos como un solo cuerpo. El hombre está condenado a vivir siempre anhelando volver a encontrar ese estado de fusión definitiva que ha perdido inevitablemente y para siempre. El miedo que acecha al enamorado es doble. por un lado, llegar a encontrar de nuevo aquella plenitud completa y, como en la infancia, volverla a perder, y lo que quizá sea aún más aterrador, llegar a encontrar la unidad perfecta y por lo mismo fisionarse en el otro, suprimirse y suprimirlo, perder su propia identidad, sus límites y sus contornos. En ese sentido, el amor sitúa al enamorado de nuevo ante la posible reaparición del estado completo que anhela, de la unión total con el objeto amado y, por consecuencia, lo enfrenta al límite del terror que provoca la posible desaparición de su propia identidad.
El sujeto enamorado está dispuesto a volverse loco, a negar la alteridad del otro, a hacerse uno con el ser amado. El amor es entonces el juego entre la plenitud y la muerte que eso implica. La pareja de enamorados titubea entre el retorno infantil de la relación madre_hijo y la experiencia adulta. en la genialidad se da por unos instantes la ilusión de la unión total con el ser amado y se toca la muerte. En Fragmentos... surgen figuras como: "angustia", "estoy loco", "caigo" o "en la calma tierna de tus brazos", que ponen palabras a estos sentimientos. En una palabra: el sujeto enamorado ama el amor. Cree encontrar el objeto de su deseo y le entrega su total devoción. Cuando la imagen que el enamorado se ha hecho de su objeto de amor contradice ese acomodo total se busca, tiende s restituirse la adecuación a su deseo aunque "anula el objeto amado bajo el peso del amor mismo".
"Vego a ofrecer mi corazón". El corazón, no el estomago, que supuestamente se atacado por mariposas en el instante del enamoramiento. El corazón. "Esta palabra vale para toda clase de movimientos y deseos... (y) se construye en objeto de donación" (Barthes, p. 78). El flechazo, el corazón raptado, capturado, espinado, conquistado por el objeto amado. El enamorado que se debate entre el exceso de amor y perderse en la locura encuentra que el lenguaje en la etapa de plenitud es innecesario e imposible; en un segundo momento es posible y acaso necesario, para que aflore un poco de realidad. Aunque la realidad, probablemente, poco tenga que ver con el amor."










 Christian Kupchik, 
en Con la luz de lo inesperado, 
Revista Quid Nº36 
(Octubre/Noviembre de 2011)




Con la misma Tijera - Vicente Fernández


Por la forma en que te andas portando
 se que no andas a gusto conmigo.

Yo deseo que me digas de plano
qué papel desempeño contigo.
Si tanteas que te estoy estorbando
yo me largo y no hay nada perdido.

No eres tu mi primer desengaño
conocí a otras que así me la hicieron.

Pero ya siento menos el daño,
se le vuelve a uno el alma de fierro.
Nada más unos días las extraño
y después ni del nombre me acuerdo.

Yo contigo soñada unas cosas
y estaba seguro que tu eras mi estrella.
Pero vales igual que las otras,
las tiene cortadas la misma tijera.

Yo te olvido sin llanto y sin copas
y jamas voy a andarte buscando.

Ya he bebido y llorado por otras.
Pero a todo me fui acostumbrado.
Este mundo esta lleno de rosas,
si te pierdo hasta salgo ganando.

Yo contigo soñada unas cosas
y estaba seguro que tu eras mi estrella.
Pero vales igual que las otras,
Las tiene cortadas la misma tijera.





"Yo no se porqué borracho te recuerdo si en mi juicio nunca vives. En mi mente puede ser, que allá en el fondo, no muy hondo, solo viva pa' quererte"


Vicente Fernández  

Cartas Marcadas - Pedro Infante


Por todas las ofensas que me has hecho,
a cambio del dolor que me quedó.
Por las horas inmensas del recuerdo,
te quiero dedicar esta canción.

Cantando no hay reproche que no duela,
se puede bendecir o maldecir.
Con música la luna se desvela,
al sol se le hace tarde pa' salir.

Ya no quiero tu amor, ya no te espero.
Ya quiero sonreír, quiero vivir.
Si vamos a gozar, yo soy primero.
Al son que yo les toque han de bailar.

Pa' de hoy en adelante yo soy malo.
Solo cartas marcadas has de ver.
Y tú vas a saber que siempre gano.
No vuelvas, que hasta a ti te haré perder.




miércoles, 16 de noviembre de 2011

Pequeñas historias callejeras. Vol. 1

Hoy en el colectivo, un wachiturro golpeó fuerte una ventana. Con mi amiga lo miramos y nos mostró su celular.
— ¿ Vos que harías, si recibís un mensaje como este?, dijo mientras se lamentaba en voz alta. — ¿Me tengo que tirar del colectivo?, siguió.
— ¡Vas a ser papá!, gritó su amigo desde el fondo.
— ¡Ya lo soy! Mirá, acá tengo la ropita de mi otra nena. Nos contó mientras abría una bolsita, que llevaba colgando del brazo.
— ¿Qué tengo qué hacer?, dijo, mirando a la nada, el futuro padre.
— Por lo pronto hacerte cargo de lo que hacés, le contestó mi amiga.
— Me hago cargo, soy un buen padre.
No tendría más de 19 años.